lunes, 3 de junio de 2013

No digas nada. (Sonia Iris Menéndez)

No digas nada


Si lágrimas cristalizan la nostalgia en mis mejillas
Si la mirada se me pierde y notas que agoniza
No digas nada
Si mi rostro no sonríe ni habilita la sonrisa
Si las ganas de seguir se agotan en la desgana
Si llegas y estoy ausente matándome entre silencios
Si faltara a nuestro encuentro por no saber encontrarme
Si llego
Si llego y estoy presente siendo sólo despojos
No digas nada
Y me habrás amado tanto como nadie ...

FOTOGRAFÍE.-

" Cerca sempre di essere felice e non ti manchi mai l'incanto " ... "Siempre trata de ser feliz y no perder nunca la magia..."

domingo, 2 de junio de 2013

forse perchè solo un amore impossibile può essere eterno..... Tú cóme stai????

stessa situazione x me ne sono passati ..e ancora ci penso ......ma come è possibile??...forse xchè solo un amore impossibile può essere eterno.....

Carta de Juliette a Victor Hugo






Carta de Juliette a Víctor Hugo

Mi querido, amado, he aquí esta carta, muy corta por la forma
 y muy larga de fondo, pues contiene todos mis sentimientos, 
todo mi corazón. Te quiero, te quiero, te quiero, te quiero, y
 eso es todo. No es muy cansado para el espíritu y es muy dulce
 para el corazón – te quiero.
Mi adorado, me has hecho muy feliz, a veces doblemente feliz, 
pues compartías mi felicidad. No obstante, tengo un sentimiento
 de tristeza y de inquietud que no me deja casi nunca, que quisie
ra ocultártelo siempre, pero esta noche desborda mi pecho, 
es necesario que te lo muestre. Tengo miedo de ser para siempre
 una pobre chica. Tengo miedo de que esta inacción en la que 
vivo desde hace un año, acabe en mi ruina ya iniciada por el fra
caso de Marie Tudor. Tengo miedo de que tu aparente tranquili
dad en lo que concierne a mi carrera dramática no sea conside
rada como la más formal confesión que no puedo aspirar a un 
 futuro en mi oficio.
Tu posición y la mía vuelven estos temores en verdaderos tormen
tos que me obsesiona noche y día, que cambian la naturaleza de
 mi carácter, que destruyen mi coraje y me quitan toda confianza 
en la duración de nuestra felicidad. Quisiera estar segura que 
mis temores son solamente meros temores, y entonces retomaría
 mi alegría y mi resignación con las dos manos. Pero... ¿quién
 va decirme la verdad sobre el tema? ¿Tú te atreverás? Te ruego
 de rodillas. Dime la verdad, nada más que la verdad cualquiera
 que sea, que sepa al menos dónde estoy en lo que toca mi futu
ro, que sepa de manera segura lo que piensas de mí. Te pido
tu opinión en toda consciencia, te la pido con las manos 
juntas. Prefiero la certidumbre de mi ruina que la duda. Así pues,
 no te andes con contemplaciones.
He aquí una carta muy corta por la forma, decía al empezar, 
porque mi intención era terminarla en te quiero. Pero fui arrastra
da por la necesidad de abrirte mi corazón, por dejar escaparse
 mi aflicción y el desaliento que me devoran desde hace
 tiempo. Perdona mi flaqueza. Hubiera debido esperar a que ya
 no estés tan ocupado, pero no lo pude. Perdóname por el amor 
que tengo por tí.
El temor es también parte del amor más apasionado y más 
delicado. Es cierto                                  Juliette

Carta de Sigmund Freud a su mujer, Martha Bernays




Carta de Sigmund Freud a su mujer, Martha Bernays

“¡Oh mi querida Marty, qué pobres somos! Imagina que anunciásemos al mundo nuestro proyecto de compartir la existencia y que el mundo nos preguntara: cuál es vuestra dote? Nada, aparte de nuestro
 mutuo amor.¿Nada más? Se me ocurre que necesitaríamos dos o tres pequeñas habitaciones para vivir,
 en las que pudiésemos comer y recibir a un huésped, y una estufa donde el fuego para nuestras comidas nunca se extinguiese.¡Y la cantidad de cosas que caben en una habitación! Mesas y sillas, camas y espejos, un reloj para recordar a la feliz pareja el trascurso del tiempo, un sillón en el que soñar felizmente despierto durante media hora, alfombras para ayudar al ama de casa a mantener limpios los suelos, ropa blanca atada con bellos lazos en el armario y vestidos a la última moda, y sombreros con flores artificiales, cuadros en la pared, vasos de diario y otros para el vino, y para las fechas señaladas, platos y fuentes, una pequeña alace
na por si nos viéramos súbitamente atacados por el hambre o por una visita, y un enorme manojo de llaves con ruido tintineante. Y habrá muchas cosas de las que podremos disfrutar, como los libros, y la mesa donde tú coserás, y la hogareña lámpara. Y todo debe ser mantenido en buen orden, pues en caso contrario el ama de casa, que ha dividido su corazón en pequeños pedazos, uno por cada mueble, comenzará a salirse de sus casillas. Y tal objeto atestiguará el serio trabajo sobre el que se basa la unidad del hogar, y tal otro dará testimonio del placer que nos depara la belleza, o evocará a los amigos queridos que a uno le gusta recordar, o a las ciudades que uno ha visitado, o a las horas que uno rememora con placer. Y todo este pequeño mundo de felicidad, de amigos intangibles y de concreciones de los más elevados valores humanos, pertene
ce todavía al futuro. Ni siquiera se han puesto los cimientos de la casa y no existen hoy sino dos pobres criaturas humanas que se quieren con delirio.
¿Hemos de permitir que nuestros anhelos se centren en cosas tan pequeñas? Sí, sin duda alguna, mientras
 no llame a nuestra puerta silenciosa ningún acontecimiento que rebase nuestra volición. Y por supuesto, tendremos que seguirnos diciendo el uno al otro todos los días que aún nos amamos. Cuando dos seres humanos que se quieren no encuentran ni los medios ni el tiempo preciso para decírselo respectivamente,
 es una tragedia. Tiene que llegar el infortunio y el desacuerdo para que se produzca una definida reafirma
ción de los afectos. No se debe ser tacaño con el amor, pues la porción de capital que se desembolsa va renovándose a través del gasto mismo. Si no se toca el capital durante demasiado tiempo, disminuyen imperceptiblemente los caudales o se enmohece el candado. En tal caso, el tesoro queda allí dentro, pero
 es inutilizable…”

Sonia Iris Menendez -(Libro: Entre Voces y Suspiros)

Es misterio y es “remedio” natural que ha estado siempre y que hemos mal usado
No se quita fácilmente lo enquistado en las creencias, los mandatos y esa lista áspera en la que fuimos creciendo
Enfermos…
Carentes…
Egoístas…
Tan necesitados…
No acudimos al llamado de ese eco ya cansado de llamarnos
Es misterio recetado que contiene la palabra de una única palabra de la que demasiado hablamos pero, herman@s, no accionamos
Máscaras que recurren más y más al pegamento por temor a la energía del desnudo, entrega, canto de la voz del alma
Misteriosa medicina que bendice más allá de lo que hagamos y perdona los errores y celebra los aciertos porque Sabe…porque es Sabia…porque encierra la más honda y elevada vibración de Libertad y Sanación en cuatro letras: AMOR